"Cristales de tu ausencia acribillan mi voz
que se esparcen en la noche
por el glaciar desierto de mi alcoba"
G.F.
Tengo las manos repletas de arena.
Comerla para que los cristales me perforen,
llenar con ella mis ojos,
respirar diminutas entidades fulminantes.
Tengo las manos llenitas de la arena
que dejaste,
arena de tu piel en mi piel,
arena de labios,
arena de ser dos en una playa tranquila.
Arena que quisiera guardar en el corazón,
en el recuerdo la arena,
en mi nada presente esa arena.
Arena de tus manos
en mis pies, en mis piernas,
en mi espalda.
Esta arena es añicos de nosotros
y ya no puedo verla.
Ojalá pudiera
abrir estas rígidas manos y dejarte ir.